22 noviembre 2009

Las paradojas de la tolerancia: un ejemplo práctico

Se equivocan los que consideran que ser tolerante tiene, necesariamente, un "efecto dignificante" para el ser humano. Yo lo vincularía más a una actitud de indiferencia frente a una problemática concreta, actitud que ciertamente puede llegar a ser inmoral. Por ejemplo, ser tolerante frente a la injusticia social no me dignificaría, sino que me degradaría.

No tiene sentido, pues, volverse un predicador de la tolerancia por la tolerancia misma. La tolerancia es siempre relativa, nunca absoluta ni valiosa por sí misma. La práctica de la tolerancia no debe hacer perder los principios de acción para transformar la sociedad.

Las fotos que incluyo al final de este post, sirven como ejemplo práctico de lo escrito líneas arriba. Fueron tomadas hoy (gracias al teléfono celular de mi hermano, David Ramos) en el barrio en el que vivo, Salamanca de Monterrico, que pertenece al distrito limeño de Ate. Desde hace cuatro meses han ido proliferando pintas neonazis en sus principales calles. Y nadie ha hecho nada por denunciarlas. Lo grave es que las propias autoridades locales tampoco han hecho nada para borrarlas o investigar quiénes son sus autores.

No importa que los que hayan hecho esas pintas sean delincuentes comunes (algunos indicios apuntan a esa conclusión). Lo que preocupa es que los vecinos de Salamanca, desde hace varias semanas, parecen coexistir "pacíficamente" con estos símbolos fascistas. La tolerancia, entendida como valor absoluto, se abraza aquí con la indiferencia, y refleja una fuerte anomia en este sector de la sociedad limeña, como muestra estadística de lo que ocurre en el resto de la ciudad.

Recuerdo que, cuando me enteré de la existencia de estas pintas, expresé mi indignación en una entrada de mi cuenta de twitter. Lamentablemente, poco pude hacer aparte de esto. Pero, definitivamente, no puedo seguir siendo "tolerante" frente a esta situación. Creo que, ahora que estoy a punto de mudarme al populoso distrito de San Juan de Lurigancho (donde iniciaré mi vida matrimonial), lo menos que podía hacer era publicar este post. Aquí las fotos:


Pinta en la Av. Terpsícore 140, a cuatro lotes de mi casa


Pinta en el cruce de la Av. Separadora Industrial con la calle Plutón

Pinta en la calle Hefesto 570, junto a un mercadillo de la zona

Pinta en el cruce de la cda. 9 de la Av. Los Quechuas con la Av. Terpsícore, cerca del
templo católico "Nuestra Señora de la Esperanza" (que, en la imagen, está al fondo)
Pinta en el cruce de la Av. Euterpe y la calle Atenea, a poca distancia
del "Mariscal Toribio de Luzuriaga", colegio público donde estudié


Pinta en el cruce de la Av. Terpsícore con la calle Amotape. Nótese
como el carro de vigilancia pasa sin darle mayor importancia a esos símbolos

Pinta en la Av. Los Quechuas 1401, cerca del cruce con la
Vía de Evitamiento, una de las autopistas centrales de Lima


Pinta en el cruce de la Av. Los Quechuas con la Vía de Evitamiento,
en una caseta del servicio de vigilancia del distrito de Ate


22 octubre 2009

La condición del ateo

¿Qué es ser ateo? ¿Puede alcanzar un sentido positivo la condición de ser ateo?

Ateo es el que niega la existencia de dios, afirma la RAE (http://bit.ly/4qsikr). Pero esta definición abre más dudas que certezas. Cosa esperable para una definición negativa: cuando yo afirmo que soy ateo, digo lo que no soy (no soy creyente), pero no explicito lo que soy. Es por eso que ser ateo puede implicar numerosas formas de ser. Parafraseando a Aristóteles: ser ateo se dice de muchas maneras.

Es por eso que no podemos quedarnos como meros negadores escépticos de la existencia de dios. Pero eso no significa que debemos contentarnos con formar parte de una pluralidad lineal de matices ateístas. De manera análoga a lo que hacía el Estagirita con respecto al "ser en tanto que ser" (investigando sobre cuál es la principal manera de predicar sobre éste), podríamos determinar el aspecto principal de "ser ateos en tanto que ateos", más allá de etiquetas secundarias que querramos ponernos.

Eso significa que hay que evaluar la práctica de quien dice ser ateo y que, a la vez, desea ser un integrante de avanzada en esta sociedad. Para ello no bastan discursos formalmente intachables, replicando argumentos religiosos. O textos incendiarios escritos por individuos que, a pesar de deslindar verbalmente con la religión organizada, en la realidad concreta concilian con los intereses de la misma, al no denunciar el transfondo económico y político del sistema que le da vida.

Consideremos que el ateo no forma parte de una clase social aparte entre los seres humanos, sino que también está sujeto a situaciones concretas y a ideologías concretas. Estas últimas pueden ser reaccionarias, conservadoras, reformistas o revolucionarias. A partir de ellas, el no-creyente interpreta el mundo y propone actuar sobre él.

Teniendo en cuenta lo expresado líneas arriba, ¿cuál es el aspecto principal de la condición atea, la que lleva en sí el futuro del ser-ateo? Por un lado, el nihilismo es simplista y jamás ha apuntado a desarrollos. De otro lado, los críticos de las instituciones eclesiásticas han dado su mayor aporte en la época de la Ilustración, pero su activismo es limitado en la actualidad en una sociedad en franco proceso de secularización. Es por ello que habría que postular un ateísmo radical, que contribuya a la socialización de un pensamiento liberador, que cumpla con el programa heroico de gestar valores nuevos dentro de una posible sociedad nueva.

Pero, ¿cómo sería ese ateísmo radical? Esa es ya otra pregunta. Aún mi reflexión es algo inmadura para responder esta pregunta, sin caer en subjetivismo. Sólo podría deslizar una idea inspirada en un pensamiento de Mariátegui: no seremos forjadores de un mundo mejor por ser meramente ateos, sino que somos ateos porque queremos ser forjadores de un mundo mejor.

10 octubre 2009

Sobre el aborto y la eutanasia

El objetivo de este texto es desarrollar una posición no-teísta sobre el aborto y la eutanasia, a propósito de los proyectos de ley de despenalización parcial de estas prácticas en el Perú. Quisiera reflexionar, independientemente de falacias eclesiásticas, sobre el tema.

1. Considero que la piedra angular de la problemática sobre el aborto y la eutanasia es la concepción filosófica que tengamos sobre la vida, en especial la vida humana. Obviamente, no podemos partir de fundamentos sobrenaturales, sino de la ciencia y filosofía materialistas. La vida es fruto de un largo proceso de evolución desde seres inferiores o, en todo caso, desde seres tan materiales como nosotros.

Así, proceder por dar un valor a priori a todas las formas de vida (sacralizarla, a la manera cristiana, e incluso hasta nietzscheana) me parece apresurado y errado. Hay que tener en cuenta que nuestra vida se forja en el marco de relaciones sociales complejas, en la práctica social, y que en ese sentido no hay innatismos que defender. Es necia la manera en que hacen ello los altos representantes de la jerarquía católica.

La realización (o degradación) humana se da en un proceso de desarrollo dialéctico, de carácter natural y social, principalmente social. Es por eso que cualquier proyecto de elevación de la espiritualidad humana está directamente vinculado con proyectos de transformación del mundo concreto de los seres humanos, de su estructura económica y de su superestructura ideo-política.

En ese sentido, la vida de la persona que vive de su trabajo, de la persona que produce los medios materiales y espirituales de existencia social, vale más que la de una persona que vive del producto del trabajo ajeno. Sin embargo, y paradójicamente, nos encontramos con que, en la práctica, los creadores de la riqueza social se ven humillados por la explotación y la alienación. Por lo tanto, la explotación y la alienación del ser humano productor en la sociedad actual es la contradicción principal, en la que, considero, hay que enfatizar al momento de considerar un pronunciamiento que despliegue la posición sobre el aborto y la eutanasia.

2. Opino que, ya de manera más específica, hay la necesidad de desarrollar una concepción de las relaciones entre géneros. La dupla varón-mujer es, a todas vistas, generadora de toda una serie de contradicciones, secundarias pero importantes, en la sociedad. La Iglesia Católica (y los grupos de poder a los que sirve) enfatiza en el aspecto masculino de la contradicción de géneros, en el interés de producir descendencia dentro de una sociedad infestada de machismo, donde la mujer debe asumir roles solamente domésticos, y no puede decidir sobre su propia vida. Es por eso que se realza la fecundidad como fuente de justificación y endiosamiento del estado actual de cosas, y no como promotora de una sociedad libre y auténtica, formadora de mejores seres humanos.

En consecuencia: mediante la cosificación de la mujer, el varón, afectado psiquiátricamente por la opresión del trabajo alienante, trata infructuosamente de superar su existencia degradada y/o lumpenizada. Pero, con ésto, sólo consigue aliviar temporalmente sus angustias... en el ámbito de la imaginación, con el agravante de que, en dichos actos de sometimiento inter-genérico, transmite la huella de su miseria espiritual a otro ser humano. En ese sentido, las mujeres son "domesticadas", a la manera en que se domestica a un animal, y estan deben asumir la "alta misión" de engendrar hijos cuya educación, en última instancia, no le competerá a ella, ni siquiera al padre, sino a los mecanismos de reproducción del sistema (léase medios de comunicación y propaganda capitalistas). Es ello lo que se denomina la doble alienación de la mujer: oprimida en la casa (donde no sólo recibe el abuso del marido, sino hasta de los propios hijos) y también en el trabajo (donde a la presión de producir sin descanso se auna el posible acoso sexual del patrón).

3. ¿Qué significa entonces, dentro de la lógica del asunto que estamos tratando, el afán por prohibir la eutanasia? Pienso que, en el hecho de impedir el derecho a decidir sobre la muerte individual, existe una estrategia de las jerarquías religiosas, vinculadas como están a los grupos de poder, para poder sellar el círculo de sostenimiento del sistema. Según éstas, pues, la vida sólo se entrega si es un hecho deseado por "los dioses" (de ahí la exaltación del martirologio cristiano, empezando por el mismo supuesto fundador de esa religión), pero, si corresponde a un deseo individual, es algo condenable. Y ¿qué decir si la vida se entrega en pro de un ideal colectivo o revolucionario? Esto sería, para los promotores del teísmo, una peligrosa invitación al "desorden" y "caos" social. Por eso algunos todavía se atreven a sostener la doctrina de Tomás de Aquino, según la cual, en algunos casos es legítimo cometer asesinatos selectivos, "en bien de la sociedad". No es necesario ser muy perspicaz para vislumbrar en qué casos y a quiénes la Iglesia pediría eliminar de facto.

Tengamos en cuenta, además, que en una sociedad donde se permite a las personas darse muerte a sí mismas (por razones individuales o colectivas), ¿por qué no avanzar en la legalización de la práctica del aborto, si tiene el mismo carácter de decisión personal? Para las sectas religiosas, la permisividad hacia la eu-tanasia (que para ellos sería dis-tanasia, por la valoración negativa que le atribuyen), abriría una caja de Pandora, o sea (para ellos), un abanico de males para su propia subsistencia como institución, y de su misión encubridora de las contradicciones principales dentro de la sociedad. Su "culto a la vida" está vinculada a la subsistencia del sistema actual, por ello toda propuesta de autonomización de los individuos, en el marco de una sociedad semifeudal, crearía elementos necesarios para el cuestionamiento de la importancia de la religión dentro de la sociedad, y el reconocimiento de su función social de "opio del pueblo", o sea, encubridora de las causas de la violencia estructural y de la escandalosa brecha entre pobres y ricos.

4. Entonces tenemos una razón para comprender por qué, según algunos representantes de la Iglesia, "la defensa de la vida no es sólo cuestión de religión, sino de ética, de dignidad, de derechos humanos y de civilización". Hay una falacia de énfasis en esta tesis: bajo el justiciero manto de la defensa de seres por nacer, no se critica cómo es que muchísimas personas nacen condenadas a la miseria, y bajo la filantrópica propuesta de defender la vida de los enfermos graves (incluso en contra de su propia voluntad), se oculta cómo muchos individuos no esperarían una grave enfermedad para acabar con sus vidas, si es que se borrase toda posibilidad de construir con esfuerzo una sociedad mejor. Aparentemente, ir contra la posición eclesiástica en torno al aborto y la eutanasia es "defender la muerte". Tal vez sea así, si se trata de apostar por la muerte de la injusticia social.

En conclusión, el aborto y la eutanasia, si bien son temas que hacen alusión a contradicciones secundarias en la sociedad (que no deben hacer olvidar los problemas prioritarios de la humanidad, vinculados a la lucha contra la explotación del hombre contra el hombre), constituyen valiosas banderas de lucha contra el oscurantismo ideológico.

Me allano completamente a las críticas constructivas sobre estas reflexiones.

13 septiembre 2009

Resumen del "Manifiesto Comunista" de Marx y Engels (1848)

Este es un resumen de una de las obras capitales de Karl Marx y Friedrich Engels, el Manifiesto Comunista de 1848. La lectura del Manifiesto es imprescindible para quienes deseen desarrollar la concepción dialéctica y aportar a la transformación del mundo.

Realicé este resumen con motivo del curso Seminario de Filosofía del Siglo XIX-II, dirigido por el profesor José Carlos Ballón, quien realiza una interpretación liberal de la obra de Marx. A pesar de ello, abstraída esa desviación hermenéutica, la lectura del Manifiesto siempre es un placer para quienes tenemos ideales socialistas.

A propósito: quisiera manifestar mi admiración por el interés que últimamente muestran algunos estudiantes de universidades privadas de Lima en hacer lecturas en torno al marxismo y el comunismo. No vislumbro con claridad si el interés es meramente académico o aplicado (parece que es lo primero), sin embargo, considero que este fenómeno debe hacer tomar consciencia entre los colectivos políticos progresistas sobre la importancia de reforzar la reflexión teórico-práctica sobre los problemas de la sociedad.

Hoy más que nunca se necesita la construcción creativa de alternativas viables al capitalismo. El llamado a la unidad proletaria de Marx y Engels mantiene plena vigencia.

Francisco Ramos - Resumen del "Manifiesto Comunista" de Marx y Engels (1848)

27 julio 2009

Resumen de "Por qué no soy cristiano" de Bertrand Russell

Este es un resumen del texto "Por qué no soy cristiano" de Bertrand Russell, extraído del compilatorio del mismo nombre, que contiene artículos del filósofo inglés sobre la religión (Barcelona, Edhasa, 1979).

La trayectoria de Bertrand Russell es admirable. A pesar de estar en la línea del pensamiento analítico, su activismo político y su coherencia moral lo hacen digno de figurar entre los más grandes exponentes de la filosofía del siglo XX.

Este resumen servirá de base para un próximo ensayo autobiográfico, que proyecto llamar "Por qué ya no soy cristiano", en homenaje al gran filósofo inglés.

Francisco Ramos - Resumen de "Por qué no soy cristiano" de Bertrand Russell

26 julio 2009

Centralizando las ideas, afinando la puntería

Anuncio que he cancelado mi blog "Reflexión o Barbarie", para subordinarlo al presente blog. Sin embargo, transcribo en este espacio la única entrada que tuvo esa bitácora (publicada el 11 de diciembre de 2008), que aún suscribo completamente:

Ya decía en una ocasión, que es importante tratar de pensar por sí mismo, aunque sea a partir de balbuceos. La aparente puerilidad del que acaba de descubrir las mieles del pensamiento crítico, y su entusiasmo inicialmente improductivo, se transformarán poco a poco en su opuesto: una reflexión poderosa, siempre y cuando se intente vincular nuestro pensamiento a la realidad, de la misma manera que esta realidad ha engendrado nuestro pensamiento.

Es una empresa que exige el mayor rigor posible. Obviamente, no pretendo ser "imparcial" (dicho estado es imposible de ser logrado por nuestra naturaleza social). Pretendo de darle una mayor fuerza a mis ideas, ligándolas a los intereses objetivos del pueblo y de las grandes mayorías. Deslindo de plano, por tanto, de toda corriente de relativismo falsamente posmoderno (bajo el que se escudan incluso los sectarismos más repugnantes) y me auno a los esfuerzos por comprender mejor la realidad desde una perspectiva materialista crítica y aplicada.

Mientras en otro de mis blogs planteo algunas apreciaciones subjetivas sobre ese proceso de desarrollo, aquí trataré de plasmar algunos pequeños e iniciales resultados. Espero poder conseguirlos (y someterlos a la crítica general) en el mediano plazo.
El 2 de febrero de 2009, David Ventura, un compañero y amigo, comentó a este texto:
De un tiempo a éste, he notado un cambio muy extraño en tu discurso, mi estimado Francisco. Cambio tan extraño que se me hace difícil entender cómo un estudiante de filosofía que pretende manejar un blog "serio" (pienso que es serio ¿no?) suelta frases tan oscuras y ambiguas libremente.

Si tu intento es "reflexionar rigurosamente" ¿Cómo es eso de que la realidad engendra al pensamiento? ¿De qué manera tus motivos personales de estudio se vinculan con los intereses del pueblo? y ¿cuales son los intereses del pueblo?. Tu argumentación es tan segura pero tan segura que terminas por caer en el mismo error que tu increpas en los demás, es decir, en una lectura y un discurso dogmáticos.

Hay un tufillo populista y panfletario en tu blog. Si ello fuera un blog terapeútico para aquellos que ven en el discurso politiquero un remedio a sus transtornos, ten por seguro que mi comentario estaría de más. Empero, como piensas estudiar a Marx y Mariategui, sería bueno que recuerdes que ellos no son más que parte de un proceso, que son más importantes e interesantes como herramientas para el pensar crítico que como doctrinas cuasi religiosas, solo así tal vez se logre algún tipo de cambio con respecto a la condición humana actual. Toma esto como un comentario Francisco, en aras de fomentar una polémica "sana". Cuidate.
Y yo respondí, al día siguiente:
David: muchas gracias por el comentario, pues considero que, viniendo de ti, son reflejo de una sincera preocupación.

Antes de responderte tengo que autocriticarme públicamente por no tener actualizado este blog, que era el ofrecimiento inicial (por lo menos una entrada cada quince días). Las labores cotidianas son absorbentes a veces. Y, a la vez, todavía tengo pendiente acabar con el diletantismo.

Algunos precisiones necesarias:

A propósito de mi interés por vincular mi pensamiento a la realidad, escribo que esto se dará "de la misma manera que esta realidad ha engendrado nuestro pensamiento". Con ello quiero decir que pienso que nuestra estructura mental es fruto del desarrollo de la evolución de la naturaleza material. Así de simple, pero no confundir con el simplismo.

También escribo que "pretendo darle una mayor fuerza a mis ideas, ligándolas a los intereses objetivos del pueblo y de las grandes mayorías". Con ello quiero decir que no concibo mi pensar como un ejercicio de libertad absoluta. Tampoco soy determinista; sin embargo, no puedo negar mis orígenes, y tampoco la clase en la que tú y yo hemos surgido. Por ello, no puedo sino establecer un vínculo de reciprocidad, y tomar posición a favor de los intereses de mi clase social, esforzándome por ligar mi pensamiento a sus objetivos estratégicos.

Ahora, me pides que aclare: ¿cuáles son los intereses del pueblo? Antes de responderte, quisiera explicar lo que entiendo por "pueblo": es el proletariado y el campesinado, y todos los que toman posición a favor de ellos. Como comprenderás, sus intereses inmediatos son instrumentales: conseguir el control de esta sociedad, venida abajo por la mediocridad dirigencial de las actuales clases dominantes. Pero sus intereses objetivos son más profundos: desarrollar nuevos paradigmas de organización estructural y superestructural (o sea, en el ámbito económico y en el cultural) que reemplacen los viejos y caducos modelos provenientes del pensamiento moderno, y su egotismo subjetivista (que, obviamente, tienen como transfondo los intereses de clase de la burguesía)...

Espero que estas afirmaciones (que "ojalá" hayan cumplido la función de aclaración) puedan hacerte comprender que no quiero tener nada que ver con los dogmas tradicionales. Por otro lado, el hecho de que intente "reflexionar rigurosamente" no implica que quiera dejar de tener convicciones fuertes. El asunto es, como tu insinúas, evitar el panfletarismo. Y en esa línea voy. Pero si hay que ponerlo en cuestionamiento todo, obviamente también harán cola, de manera obligatoria, dichas convicciones personales. Hace tiempo que mi mente necesita una buena depuración de ideas erróneas. Pero primero debo identificarlas.

Gracias nuevamente por comentar la entrada inicial de este blog.
Como insinúa el título de este post, el objetivo de la decisión ya señalada es centralizar mis ideas en un solo espacio, que facilite el acceso a las mismas a quienes quieran apoyarme con sus críticas.

28 junio 2009

La derecha dinosáurica contraataca desde Honduras

Lamentablemente, en Honduras, con un presidente (Manuel Zelaya) dispuesto a llevar adelante una consulta popular para desarrollar cambios democráticos en ese país, acaba de ocurrir un golpe de Estado. Las milicias, orientadas por intereses ultraconservadores, ha realizado un viraje al fascismo, y anulado el referéndum que se iba a realizar el día de hoy. Han secuestrado al presidente y lo han deportado.

En los medios alternativos, me entero con indignación que, además, están cortando la energía en ese país, para dejarlo incomunicado y que el pueblo no se entere de los sucesos que se viven en su territorio.

La derecha dinosáurica contraataca. Los labios de todos los individuos que conforman los grupos reaccionarios en Latinoamérica destilan saliva negra, saboreando cómo sus sueños de retroceder al pasado se realizan en esta nación. Como sabemos, los herederos de los Morales Bermúdez, de los Videla, de los Pinochet y de los Stroessner aspiran a retomar las dictaduras fascistas que sufrimos el siglo pasado.

Frente a ello, se hace necesario un frente común de todas las fuerzas democráticas de Latinoamérica, para condenar este hecho, y exigir que se retome el proceso de cambios en ese país. Los hondureños no pueden quedar desamparados. Esto puede suceder también en nuestros pueblos.

18 junio 2009

El "caso Bagua" y la fuerza actual de los movimientos sociales en el Perú

El 11 de junio, en el centro de Lima, sentí en carne propia el desprecio que el Estado tiene hacia toda forma de pensamiento y praxis divergente. Una agresiva represión policial atacó a la multitudinaria manifestación convocada en solidaridad con las luchas populares en la Amazonía. Pero esa sensación, estoy seguro, es incomparable a la de quienes son directamente perjudicados por las ambiciones de poder de las clases dominantes.

Esto me lleva a reconocer algo. Los que, formando parte de la pequeña burguesía, y que a pesar de ello tenemos una filiación proletaria, muchas veces, disvariamos. Nuestra conciencia se desdobla entre la necesidad de afiliarnos a toda causa popular y el deseo de, paralelamente, no perder nuestras actuales condiciones de vida. Por ello a veces no pasamos del discurso bienintencionado.

Algunos hemos completado el salto de una comprensión mítica del mundo a una comprensión racional. Pero el salto decisivo, el salto hacia la práctica, está en agenda pendiente. Nos refugiamos en la ortodoxia y no la transformamos en ortopraxis. Es el dilema de quienes no experimentamos el real estancamiento social de nuestro país, y buscamos mejores condiciones de vida bajo las premisas del sistema. Hay una fuerte ignorancia de la dialéctica social.

Por ello, mi profunda admiración frente a lo que ocurre en la coyuntura política actual. Los movimientos sociales de todo el Perú, con su amplia capacidad combativa, han hecho retroceder al Estado neoliberal, ese que no ha sabido incluirlos, porque su misma esencia repele la concretización de todo poder popular. Y que, sin escrúpulos, generó el genocidio del 5 de junio en Bagua, cuyas reales dimensiones aun están por conocerse. Con ese hecho, se ganó el repudio masivo del pueblo y de la comunidad internacional. Como era de esperarse, la lucha por preservar los recursos naturales y el medio ambiente no cesó por ello, ni se dejó amedrentar por el ataque irracional de los medios afines al sistema.

La derogación de las "leyes de la selva", finalmente, se ha dado. Se impuso lo moral sobre lo legal: el Congreso ha reconocido (por lo menos temporalmente) la imposibilidad de, sin resistencia, hacer ingresar al capital imperialista para explotar los recursos de la Amazonía peruana. Sin embargo, no hay que bajar la guardia. Los grupos de poder planifican nuevas maneras de incursionar y derribar los intereses populares. Pero el pueblo es combativo, y no dudará en seguir mostrando coherencia política en torno a la defensa de sus principios.

05 junio 2009

Genocidio en la amazonía peruana


Me acabo de enterar de la lamentable noticia de la represión de la que han sido objeto los colectivos amazónicos del Perú, en su lucha por que se derogue la ley que oferta sus tierras al mejor postor y/o expoliador. Según fuentes directas, más de 20 manifestantes muertos. Según el gobierno, sólo 3. También hay policías muertos, y hasta periodistas. Se cuentan por decenas los heridos.

Aunque hubiera sido un solo muerto, resulta vergonzosa la falta de manejo del gobierno ante este problema social. No hay duda de que las "estrategias" de resolución de conflictos del Estado peruano no cesan de ser indiscriminadamente mortíferas. Quiero declarar mi abierto deslinde frente a estos métodos sanguinarios. El pueblo nunca dejará de repudiar hechos como el de hoy.

07 abril 2009

Condenado Fujimori, condenado el Estado peruano actual

Hoy sentenciaron, en primera instancia, al sujeto cuya máxima “hazaña” fue consolidar las bases del neoliberalismo en el Perú. Alberto Fujimori, un incapaz moral (hasta el Congreso, lleno de personajes de su calaña, le atribuyó ese adjetivo cuando éste cometió la cobardía de renunciar por fax, en el 2001), ha sido señalado como responsable mediato de crímenes contra el pueblo, perpetrados a alumnos de la Universidad de la Cantuta y a habitantes del populoso distrito de Barrios Altos. Le han puesto 25 años de prisión.

Fujimori (junto con sus comparsas Montesinos y Hermoza) representó el rostro más descarado de la democracia formal, con libertades abstractas repartidas por todos lados (parecidas al “todos somos hijos de dios” feudal), acompañadas de matanzas y genocidios contra la población armada o desarmada, subversiva o despolitizada. Creyeron que su proyecto iba a durar mucho, pero el pueblo organizado tumbó sus sueños de papel.

Celebro, en ese sentido, el simbolismo propio de confinar a este ex-jefe de Estado a una reclusión que, de ser efectiva, lo tendrá el resto de su vida útil tras las rejas. Quienes, con mucho voluntarismo, luchamos -a pesar de nuestra poca formación política- junto a hombres y mujeres conscientes para sacudir el fantasma del fascismo descarado en nuestro territorio, no podemos sino alegrarnos.

Sin embargo, cabe hacer una atingencia: esta sentencia significa para el proletariado peruano el reconocimiento de todas sus luchas contra la estructura estatal de la República del Perú, afín a las clases empresariales. Es una validación, fuera de anarquismos, de los reclamos por un Estado gobernado por los obreros y los campesinos, donde el capital se subordine al trabajo.

Los 90s (la verdadera “década perdida”) dejan, pues, y a pesar de todo, grandes lecciones para quienes van comprendiendo que el imperialismo deja chicos a los mitos religiosos del infierno. En un texto anterior, escribí que luego de la caída de Fujimori, debe seguir la del neoliberalismo. Efectivamente, la sentencia de hoy deja abierta las puertas para un gran debate sobre la viabilidad de un sistema que sólo ha logrado la agudización de la pobreza y la alienación entre las masas.

Los mismos partidarios de Fujimori (por lo general, personas que extrañan las políticas asistencialistas de su gobierno) lo han dicho: la condena de su líder sienta la posibilidad de abrir procesos judiciales contra los funcionarios de los gobiernos de los ochentas, donde se cometieron muchísimos genocidios premeditados, de la misma crueldad que los que afectaron a los familiares de los asesinados en la década pasada.

Muy probablemente, de ratificarse la sentencia (de aquí a cuatro meses), la “venganza” de los fujimoristas incluya el apoyar la esperada reapertura de los litigios judiciales contra el actual presidente García, acusado de ordenar matanzas de subversivos reos y de campesinos en su primer gobierno. Es así que, haciendo uso de argumentos ad baculum, los simpatizantes del japonés que gobernó para la oligarquía peruana anuncian el harakiri del Estado burgués que nos oprime.

25 marzo 2009

Benedicto XVI y el Sida: el Papa yerra de nuevo


Incluso remontándome a mis más oscuras épocas de católico franciscano-carismático (una extraña forma de emotivismo protestante, avalada por la Iglesia) no extraigo recuerdos en los que haya podido conciliar, dentro de mi antiguo teísmo, con la idea de la infalibilidad papal.

Con mucha mayor razón, en mi etapa más estable de catolicidad (cuando portaba una fe franciscano-liberacionista), nunca pude tragarme la farsa que parlotea en torno a la imposibilidad de equivocarse del Papa. No se adecuaba a mi tendencia aggiornizante ("modernista" le llamarían algunos tradicionalistas fanáticos). Recuerdo que le decía a mi madre que, si la Iglesia anulaba el celibato sacerdotal, yo no hubiera tenido ningún problema de ingresar a un seminario de formación teológica. Y también guardo en mi memoria que me repugnaba (como lo sigue haciendo ahora) la estupidez discriminatoria de los jerarcas del Magisterio hacia el sexo femenino, que le impedía el acceso al sacerdocio, bajo la excusa de que "Cristo no llamó a mujeres entre sus discípulos".

En aquel tiempo (bíblica frase) gustaba más de la propuesta de las comunidades eclesiales de base, y de la Teología de la Liberación. Un especial recuerdo tengo del sacerdote capuchino Miguel Rojas, un pujante líder del templo "Virgen de la Familia" (ubicado en la urbanización de La Campiña, en el distrito limeño de Chorrillos), que sabía tomar elementos de la doctrina cristiana en favor del fortalecimiento de las organizaciones populares de aquel barrio, donde me desarrollé labores de dirigente juvenil parroquial.

El padre Miguel hacía uso de su autoridad para barrer con las diversas argollas que lucraban con la religiosidad de la población. Ya sean hermandades, coros, catequistas o misioneros, pasaba a retiro a quienes, por querer seguir disfrutando del presupuesto parroquial, se negaban a adoptar la espiritualidad franciscana originaria, y se rodeaba de quienes, por convicción, servían al "pueblo de dios". Todo ello, sin temer acusaciones de ser demasiado "político".

En uno de sus últimos sermones, denunció la actitud discriminadora del Arzobispado de Lima (dirigido por Monseñor Cipriani), que ordenó cerrar el servicio de acolitado femenino. Es decir, las mujeres no podían ni ayudar al sacerdote a hacer las ceremonias de culto religioso. "Vendrán tiempos de mayor justicia", expresó valientemente el único sacerdote que admiro hasta la actualidad. Lamentablemente, el padre Miguel pronto fue reemplazado por curas más tradicionales, que redujeron el trabajo de base a una labor burocrática que bloqueba toda innovación e iniciativa popular. Supe que lo mandaron lejos del Perú. Pero no he vuelto oir de sus actividades.

Desde entonces, mi vida ha dado giros radicales, saltos cualitativos. Mi religiosidad ha variado, pero mis deseos de servir al pueblo sigue intacta. Ya no creo en la existencia de dioses, ni siento dependencia de utópicos seres sobrenaturales. Mis convicciones más fuertes están vinculadas a la necesidad de aportar a la transformación de la sociedad actual, de un nuevo mundo posible.

Todo este preludio viene a cuento para manifestar mi indignación ante las frases de Benedicto XVI en África, durante su gira a Camerún (17-20 marzo 2009) y Angola (20-23 marzo 2009). El primer día de su gira, en Yaundé, afirmó que el Sida "no se puede superar con la distribución de preservativos" y que, por el contrario, éstos "aumentan los problemas". Y se ha atrevido a proponer las viejas soluciones a la pandemia: exclusivismo sexual (monogamia), o abstinencia, abstinencia y más abstinencia. Esto (que el Papa llama "humanización de la sexualidad"), ha sido dicho en un continente donde se padece el 63% de casos de personas infectadas por el VIH a nivel mundial.

El Papa actualmente reinante (que tiene un "palmarés" de hechos lamentables, que incluyen discursos azuzadores de la violencia religiosa, conciliaciones con los sectores fascistas de la Iglesia, y la exaltación del sufrimiento y la agonía contra todo sentido común) ha metido la pata nuevamente. Su supuesta infalibilidad en materia teológica no le permite acertar en sus apreciaciones sobre la problemática social y de salubridad que afecta al tercer mundo. No ha denunciado, por supuesto, la falta de esfuerzos de las corporaciones farmaceúticas para abaratar los costos de los tratamientos para pacientes de VIH, que el día de hoy deben adquirir medicamentos carísimos para controlar su enfermedad. La culpa toda, eso sí, la tendrían los "malos" instintos humanos, el alejamiento de la "gracia de dios" y nuestra "naturaleza pecadora y sufriente". Viejos argumentos agustinianos, que el día de hoy ya no convencen, en la práctica, a las masas conscientes.

Las declaraciones papales no han sido del gusto ni siquiera de los gobiernos liberales. Diversos países europeos han deslindado con ellas, pues develan indirectamente, frente a este grave problema de salud, la indolencia de la "comunidad internacional", de la cual forma parte el mismo Benedicto XVI. El programa para el sida de la ONU, se ha apresurado en afirmar que el preservativo es, hoy en día, la mejor forma de protección para las personas sexualmente activas, que no piensan reprimir sus experiencias amatorias por hacer caso a consignas oscurantistas.

Es así que el "santo padre" ha cometido uno de sus dislates más vergonzosos. Pues en esta ocasión ha sido duramente criticado por sus mismos aliados, ante quienes ahora pide no restringir su "libertad de expresión", bajo pretexto de que amenaza el ejercicio de su religiosidad. El anciano dirigente de la Iglesia católica pasa sus últimos días intentando concretar infructuosamente, su proyecto de hacer de la iglesia un "rebaño pequeño", sectario y elitista; atacando el relativismo, pero defendiendo el absolutismo del dogma y el Magisterio eclesiástico, que se considera el único depositario de la "Tradición apostólica"; desbaratando la línea del mítico Cristo que, dicho sea de paso, no ha dejado huella de su presencia concreta en la tierra, ni da visos de su próximo regreso. En esa "gran misión" Benedicto XVI incluye, por supuesto, eliminar toda propuesta progresista en el seno del resquebrajado catolicismo.

Pero no creo que logre éxitos. El Papa se muestra más falible que nunca.

23 marzo 2009

Autobiografía intelectual. Parte III: educación secundaria en los albores de mi primera adolescencia


Prosigo con los apuntes autobiográficos.

Autobiografía intelectual. Parte III: educación secundaria en los albores de mi primera adolescencia
Llamo mi "primera adolescencia" a la etapa inicial del cuestionamiento a mis propias tradiciones. La educación básica de mi niñez y la catequesis cristiana de mi pubertad alimentaron ilusiones de avance arrollador para mi futuro. Mi burbuja académica, sin embargo, se reventó frente a la realidad.

Un hecho concreto inició este proceso. Empujado por mi historial de calificaciones, mi familia intentó inscribirme en el colegio parroquial "Nuestra Señora de la Esperanza". Pero rechazaron la solicitud, ya que mi madre estaba separada de mi padre, lo cual suponía un "mal ejemplo" para los directivos de la escuela, puesto que ese simple hecho implicaba que mi familia no estaba "bendecida por dios".

En parte, considero, este rechazo fue un hecho positivo (impidió que fuera formado en un entorno sectario y falsamente "pacífico"), pero también tuvo elementos negativos que son objeto central de este post.

Seguí, pues, en el colegio de mi primaria. Decidido a continuar mi preparación y estudios. Sin embargo, otras fueron las condiciones de mi formación en el nivel secundario. El año 1993 fue un año desastroso para la economía y la moral social de mi país. Fujimori, el japonés que nos gobernó bajo la aquiescencia de la clase dominante del Perú, demolía lo poco que quedaba de la frágil institucionalidad proletaria, tanto a nivel formal como no formal. Su neoliberalismo salvaje, mediado por directivas imperialistas, perjudicó aún más la educación estatal. El populismo corrupto del Alan García versión 80s fue la condición de posibilidad de esta reacción furibunda de los sectores más fundamentalistas del empresariado.

Mi educación estuvo, pues, dirigida intencionadamente para formarme como una pieza de engranaje del capitalismo más burdo. Mis compañeros y yo no éramos conscientes de ello. Sólo lo mediocre de las sesiones de clase y la lumpenidad creciente del entorno escolar nos daban algunas señales de lo que ocurría a nivel macro.

Docentes arribistas que se lamentaban de su situación en la escuela pública; profesores autoritarios e intolerantes que nos restregaban nuestra ignorancia y la incomprensión de sus métodos; catequistas de religión que nos condenaban al infierno si no nos "convertíamos a cristo". Del lado de los alumnos, la mayoría de mis compañeros sólo se preocupaban por el fútbol y las fiestas. Otros, nos reducíamos al segundo plano o desarrollábamos una personalidad huraña. En fin, toda una lección de descomposición social y jibarización sistemática.

Mi interés por los estudios disminuyó. Detestaba el colegio. Mis notas disminuyeron y se abrió un intervalo de oscuridad cognoscitiva y valorativa. La década pérdida del Perú se tradujo también en mi vida personal. Mientras tanto, una constitución farsante más fue aprobada bajo una dictadura neofascista, las luchas populares se aplacaban bajo el pretexto de la "guerra contra el terrorismo" (tan de moda hoy a nivel mundial), y se intentaba reducir a las masas peruanas a una mole pasiva, cuya principal víctima fue la juventud. Paralelamente, miles de campesin@s terminaban de ser esterilizad@s, intimidad@s, masacrad@s, torturad@s, asesinad@s.

Mis compañeros y yo crecimos embobados, resentidos, o indiferentes. Corría el año de 1997 y terminé la experiencia de la secundaria de una manera extremadamente anodina. Ese fue el caldo de cultivo que influyó en muchas de mis posteriores decisiones y tomas de posición eclécticas; fue el inicio, la alborada de una primera adolescencia conflictuada y alienada. Pero ya hablaremos de ello en una próxima oportunidad.

19 marzo 2009

Nuevo nombre y dirección para este blog

Desde hoy, este blog pasa a llamarse Sangre e Ideas, en vinculación a la cita de Nietzsche que Mariátegui parafrasea en la "Advertencia" de sus Siete Ensayos:

Si algún mérito espero y reclamo que me sea reconocido es el de... meter toda mi sangre en mis ideas.

Además, la dirección del mismo ha variado, ahora es:
http://franciscoramos.blogspot.com.

Estos cambios no necesariamente son indicadores de saltos cualitativos. Esos vendrán, definitivamente, después. Pero con ellos, por lo menos, quiero evitar confusionismos respecto del anterior nombre y dirección del blog, Perenne Contradicción. Pretendía, con ese título, hacer alusión a la universalidad de los procesos de transformación en la realidad, pero algunos lo tomaban como una consigna tradicionalista de mi parte, como una conciliación con mis anteriores actitudes eclécticas (como si me regodeara de antiguas incoherencias en mi vida, como si no estuviera dispuesto a corregirlas). Se prestaba, por tanto, a algunas falacias de énfasis.

Trato de deslindar, pues, con esas ambigüedades. Mis artículos en esta bitácora seguirán estando orientados a resaltar el valor del pensamiento crítico y aplicado, como superación de los modos academicistas y meramente especulativos de reflexión. A eso apuntaremos.

16 marzo 2009

El universo anti-arguediano de "La teta asustada"

El día de su estreno en Lima, jueves 12 de marzo de 2009, fui a ver la La teta asustada, tan aclamada por sus premios en el Festival de Cine de Berlín de este año, como mejor película y como elección de la crítica. Su reconocimiento marca, definitivamente, un antes y un después en la historia del cine criollo peruano. Ello, como insinué en un post anterior, es incuestionable.

Luces: calidad formal y franqueza de discurso
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La teta asustada es una creación polémica. Me parece que está en la intencionalidad de la directora el plantearlo de esa manera, sentando una posición sobre las realidades que -transversalmente- intenta reflejar. Es cierto que no se le pueden negar méritos, por los que, con toda seguridad, se explica su premiación internacional. Es resaltable el impacto visual de esta ficción de Claudia Llosa, con sus secuencias mostradas de manera ordenada e impecable, una cualidad que es rara de observar en el cine peruano. Desde el punto de vista semántico, las unidades narrativas están bien armadas, con miras a exponer un discurso visual que intenta ser accesible a la comprensión de quienes somos espectadores legos, por lo general sin formación en cuestiones de apreciación cinematográfica.

En ese sentido, la película transmite con solvencia su interpretación particular de las secuelas psicológicas de la guerra interna en nuestro país. Pero, a su vez, ilustra con sinceridad un punto de vista específico (el de los sectores dominantes) sobre la vida de los pobladores de los barrios periféricos de la capital, a los que se muestra sumergidos en tradiciones y folklorismos premodernos, que la obra no escatima en mostrar con mucho colorido, tan del gusto exotista de algunos europeos. Es evidente que estos aspectos (calidad formal y franqueza en el discurso), que marcan una constante en la corta producción de la directora, influyeron en la entrega del "Oso de oro" a La teta asustada.

Sombras: universo distorsionado y lineal.
Empero, muchas dificultades se ciernen sobre esta obra. Sus logros no ocultan las trivialidades de su estructuración. Por ejemplo, se abusa de los planos de rostro para reflejar los sentimientos y la condición de Fausta, la joven protagonista, lo cual distorsiona el intento de establecer un contraste con el mundo exterior a su conciencia, que la directora prefiere reflejar mediante panorámicas. Además, las angulaciones de cámara que reflejan una "perspectiva subjetiva", o las que están orientadas en contrapicado (es decir, de "abajo hacia arriba"), sólo tienen el interés de plasmar lo grande que le queda a la joven la realidad limeña, que se muestra ultra-compleja, al límite de lo absurdo. Los personajes del entorno inmediato de Fausta se filman en tomas amplias, se muestran primitivos, absurdos, grotescos. Este surrealismo mal trabajado no aporta en generar una identificación con la película.

Es criticable también la linealidad con la que se cuenta la historia. Ésta no permite establecer vínculos concretos con el pasado de Fausta, que vive con la ansiedad y el temor irracional de ser víctima de una violación similar a la sufrida por su difunta madre. De esta manera, lo que esta obra transmite es el miedo de una mujer que ha desarrollado un comportamiento casi psicótico, aparentemente sin relación con algún problema social o externo. Sólo sabemos que su comportamiento es "herencia" de haber convivido con su madre violentada. Su trauma vuelve a Fausta un molde pasivo, tratado cruelmente por la realidad limeña y sus habitantes. Es inevitable apelar entonces al concepto tradicional de "locura" para explicar lo sucedido a la joven heredera del trauma. El contexto de la obra no da para mayores suposiciones.

Es por estos aspectos que nos topamos con una película que no satisface las expectativas que generó su premiación. Es frustante corroborar que cada toma, escena y secuencia se desarrolla sin elementos que la expliquen mejor y nos lleven a una comprensión más global de lo que se cuenta. No hay saltos en el tiempo, que hubieran sido fundamentales para escarbar en las raíces profundas del conflicto psicológico que se relata. La historia inicia con la muerte de la sufriente madre de la protagonista y termina con la misma ya enterrada, olvidada, llevándose consigo -de una manera inexplicable- los miedos y angustias que aquejan a la joven. La liberación de ésta es inverosímil, poco convincente.

Extrapolación: el "anti-arguedismo" de la Llosa.
La obra queda, pues, reducida a la descripción mecánica de un proceso de condicionamiento de la protagonista a lo burdo de un microcosmos urbano-marginal. Sus motivaciones inconscientes la empujan a buscar el dinero necesario para enterrar a su madre, convirtiéndose en empleada de una mediocre artista burguesa, que utiliza las dotes musicales de la joven para reflotar su carrera. Fausta es sometida a una cosificación salvaje. A pesar de ello, cuando consigue su objetivo, vuelve a su mundo, "a donde pertenece", a la paz de su miseria.

Está por demás decir que, en este contexto, la condición acomodada de las clases dominantes no se cuestiona en ningún momento, e incluso se la llega a exaltar (muestra de ello son ciertos desenfoques de cámara en la película, que se utilizan para diferenciar el mundo "civilizado" de la residencia de la patrona, del "caótico" mercadillo popular colindante con su entrada trasera). Es por eso que La teta asustada muestra (así como también Madeinusa, la primera obra de la Llosa) un universo ficcional que yo me atrevería a calificar como anti-arguediano.

Me explico. José María Arguedas, eminente literato indigenista del siglo XX, reflejaba en los personajes de sus obras las formas típicas del espíritu andino: combativo, comunitario, amante del trabajo como fuente de vida y placer. En el devenir de sus obras, iba ampliando el panorama geográfico en que este espíritu y cultura indígenas se manifestaba: pueblos, provincias y, por último, la capital. En cada una de ellas, mostraba las contradicciones que se desarrollaban en aquellos contextos, resaltando el elemento vanguardista y progresista de la conciencia social del pueblo peruano. Sus obras, en ese sentido, son un ejemplo de cómo expresar estas realidades de una manera bella, sin caer en visiones unilaterales ni en panfletarismos.

Por el contrario, Claudia Llosa rompe (¿concientemente?) con la dialéctica arguediana del desarrollo. La reemplaza por una tradicional representación metafísica del "alma" de sus personajes. En La teta asustada hay un símbolo perverso: el ambiente laboral de Fausta la obliga a confrontar el retrato de un militar pariente de la artista. Ello no le provoca odio, indignación, cólera. Le provoca miedo, naúseas. Es el reflejo de la "víctima" que muchos limeños desean ver en las personas que han experimentado las consecuencias de la violencia política en el Perú. Sujetos que no combaten, reducidos al miedo, a los que hay que asistir constantemente, incluso frente a sus propios fantasmas.

Conclusión y recomendaciones.
No sería extraño ver en próximos proyectos de la directora la misma perspectiva sesgada, y en ese sentido posiblemente su obra se amplíe y se "consolide" (tal vez, desarrollando historias de peruanos inmigrantes en Europa, y así hasta que se agote la fórmula). Es parte de los privilegios de algunos artistas afines a la sociedad actual, posibilitados de acceder a un financiamiento y al apoyo mediático de sus obras. Sólo hay que preocuparse por entretener y/o sorprender a los espectadores con cierto "estilo", y evitar formar en ellos una conciencia de lo real a través del reflejo estético. La Llosa cumple estos requisitos, y los resultados están a la vista.

No quiero apresurarme en hacer proyecciones apresuradas. Lo que sí quiero volver a resaltar es que La teta asustada es un hito en el cine criollo y oligárquico de nuestro país. Y, sin duda, no podemos esperar de éste si no futuras creaciones que se centren, naturalmente, en defender los valores e intereses de aquel sector social. El trabajo de la Llosa y su equipo ha aportado a ese objetivo. No puede esperarse más.

Culmino este post algo extenso recomendando dos cosas: en primer lugar, la lectura de un artículo sobre el tema del crítico de cine Emilio Bustamante, que me parece debe ser tomada en cuenta por su rigurosidad, siempre y cuando no se tenga problemas en conocer el argumento de la película antes de verla. En segundo lugar, sugiero se atienda la perspectiva de Carlos Quiroz, creador del blog Peruanista. Si bien disiento con el énfasis que le pone a su postura indigenista, que me parece distractora de la problemática central de los grupos étnicos originarios de nuestro país, podemos encontrar en un video colgado por él en You Tube algunos elementos más que pueden aportar al juicio de la película ganadora del Festival de Berlín 2009, enfocando la temática del racismo presente en ella.

12 marzo 2009

La semifeudalidad en el Perú de hoy: un indicio de ello

Quisiera someter a vuestra consideración el tema de la semifeudalidad en nuestra sociedad. Sabemos, por el análisis científico que Mariátegui hizo de la realidad peruana, desarrollado a principios del siglo XX, que el Perú es un país semifeudal y semicolonial. Semifeudal porque persisten formas de servidumbre (en tiempos del Amauta, el gamonalismo y latifundismo), y semicolonial por la creciente presencia de los capitales imperialistas en nuestro territorio (que expolian nuestros recursos naturales y explotan nuestra fuerza de trabajo).

¿Es vigente dicho análisis para la realidad de hoy en nuestro país? La semicolonialidad, considero, es una realidad incontestable. La agobiante presencia de multinacionales que explotan al pueblo y sus riquezas lo confirman. Pero, ¿la semifeudalidad? Aparentemente, la decadencia del gamonalismo y latifundismo da pie para hablar de un Perú encaminado en el modo de producción capitalista. Ya no semifeudal.

Pero hay que tener cuidado con sacar conclusiones apresuradas. Según el profesor sanmarquino Octavio Obando, si bien las reformas velasquistas de los años 60s y 70s eliminaron buena parte de la presencia material de la semifeudalidad, ésta persiste en los afectos y la mentalidad de los sujetos. Y aquí saco a colación algo que suele manifestar en sus clases el profesor (también sanmarquino) Zenón Depaz: no bastan moles de cemento para generar modernidad. Por ejemplo, las actuales obras del municipio limeño (de las que tanto se vanagloria el actual alcalde de Lima) no son garantía de un desarrollo cualitativo de las condiciones de existencia de la población.

En ese sentido, podría concluirse: la semifeudalidad sigue vigente en casos concretos, bajo formas pseudo-capitalistas. Es por eso que, por ejemplo, podemos ver cómo en los barrios residenciales "modernos" de la capital habitan individuos que se sienten señores feudales, no sólo de sus propiedades, sino de su entorno barrial. Se encierran en sus burbujas de falso progreso, ponen rejas en las calles, impidiendo el tránsito de la gente que "no son como ellos". O es por eso, a su vez, que existen patrones que tratan a sus empleados como siervos, y los someten a una dependencia sistemática, donde ni siquiera se considera la fuerza de trabajo como una mercancía valiosa, sino subestimable (de ahí la política del "cholo barato"). Estas realidades muestran lo invertida que se encuentra nuestra conciencia social, la cual es necesaria de revolucionar radicalmente: atacando sus causas. La alienación, tema ampliamente tratado en la filosofía científica, sigue siendo un problema a combatir.

Sin pretender caer en verificacionismo positivista, inserto aquí en este post un "indicio" de lo afirmado: un video que colgué en You Tube, de un incidente que me ocurrió el pasado martes 10 de marzo. En él puede verse como intentan desalojar a mi mascota Laika de un parque público que queda a cuatro cuadras de mi casa, puesto que algunos vecinos del mismo lo consideran su "propiedad privada", y ello a pesar de que no infrinjo ninguna norma municipal sobre paseo de mascotas. Al parecer, la acción de mis "buenos vecinos" fue motivada por paralogismos como éste: "Si queda cerca de mi casa, es mi latifundio, mi chacra. Por ello, la puedo enrejar y dedicarme a botar a toda persona extraña a ella".

Nótese cómo se me califica de "enfermo mental" sólo por cuestionar estas formas tradicionales de pensar, y sobre todo cuando manifiesto que soy estudiante de filosofía. El incidente ocurrió la tarde del martes 10 de marzo de 2009, en la calle Río Ucayali, de la Urb. Los Alamos, en la zona de Salamanca (Lima, Perú), que es donde vivo. Utilizo terminología liberal, que al parecer ni siquiera es del agrado de ciertos sectores ultraconservadores de mi ciudad.

Pido disculpas anticipadas por ciertas afirmaciones incongruentes que vierto en ese video (como, por ejemplo, mi expresión "este es un espacio publicitario" en lugar de "espacio público") dichas al calor de la discusión.


26 febrero 2009

"Slumdog Millionaire" o la decadencia del mito del progreso individual

Los premios Oscar no son de mi agrado. La calidad de las películas premiadas es voluble y responde a expectativas comerciales y/o esnobistas, más que a criterios auténticamente estéticos. Los relativismos salen sobrando ante esta idea, que creo que está lo suficientemente socializada entre quienes nos resistimos a ser vistos como simples clientes o consumidores.

Sin embargo, nunca está demás echarle un vistazo a las producciones cinematográficas que hacen las delicias de los sectores biempensantes en los Estados Unidos. Hoy tuve la oportunidad de ver, por "medios alternativos" (interpreten esta expresión), la película Slumdog Millionaire, que trata sobre un joven hindú inculto que gana el premio mayor en programa concurso de preguntas, al responder a éstas sobre la base de sus propias vivencias. Esta obra ganó ocho estatuillas en la última ceremonia de los Oscar, incluyendo la que corresponde a la mejor película. Veamos, pues, algunos aspectos en torno a ella.

Consideremos aspectos positivos. La idea de que el conocimiento surge de la experiencia es el transfondo de una película optimista, bien trabajada en los aspectos formales, que juega con los tiempos con pericia, enfocando diversos aspectos de la vida de sus personajes marginales. Esta manera "fresca" de contar la película es típica del mainstream cinemero estadounidense. Una larga tradición respalda estas virtudes.

No obstante estos aspectos rescatables, el mensaje transmitido no pasa de ser el de una historia convencional, que juega con la ignorancia que muchas personas tienen sobre las leyes que rigen el azar. La idea primitiva de que todo ocurre por una fatalidad, que aplasta a unos y acaricia a otros, es más que notoria. En la escena final, se explicita que todo lo que sucede "está escrito", en un sentido de predestinación. ¿Un paliativo a las continuas frustraciones que se viven en el capitalismo? Por supuesto.

Pero hay más. Esta película ha renunciado explícitamente al mito del progreso individual, o a lo que Weber llamaba el "espíritu del capitalismo". Es decir, a la premisa básica del éxito como originado por el esfuerzo y sudor de los "emprendedores". El universo (no tan) ficcional de esta obra es claro: los bienes ya tienen dueños, sólo queda aunarse a ellos y a sus métodos de trabajo para triunfar.

Es algo así como decir: "señores, el negocio se ha cerrado. Sólo quedan puestos en el sicariato, ¿alguno se anima?". Pero, de no poder hacer ello, siempre queda la opción de venderse como objeto de exhibición en un programa televisivo, donde puedan obtenerse los proverbiales "quince minutos de fama". Y esto es lo que hace el personaje principal de la película, hipotéticamente para llamar la atención de una bella joven arribista.

Por cierto: ya van algunas películas que son reconocidas en las premiaciones oficiales por dar este tratamiento light a la realidad del proletariado tercermundista. Es decir, emiten descripciones (muchas veces falseadas) de las vidas marginales para luego olvidarse de mostrar las causas de su deshumanización. ¿Será esto el inicio de una tendencia, que trata de desviar la atención en torno a la mediocridad (casi por antonomasia) de los grupos de poder capitalista? No sé, pero al menos todo esto resulta muy sospechoso.

En conclusión, en Slumdog Millionaire (algo así como "perro de barriada millonario", en inglés) pesa más lo negativo. Su real valor, en todo caso, consiste en que desnuda, inconscientemente, la conciencia social dominante: adáptate al sistema. Si has nacido para ello, triunfarás; pero no juguemos con las probabilidades: es mejor que te resignes a vivir como un paria. Total, así es el destino. ¿Qué le vamos a hacer?

18 febrero 2009

Venezuela y la consolidación del "proyecto bolivariano"


El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha logrado persuadir al 54,86% de los ciudadanos de esta nación sudamericana en su propuesta de reforma de la Constitución, de tal manera que posibilite que las autoridades vigentes sean reelegidas continuamente, al permitirles participar constantemente de los procesos electorales. Ello se desprende del informe oficial del Consejo Nacional Electoral de aquel país, en torno al referéndum del domingo 15 de febrero de 2009.

En Venezuela, como en Bolivia, impera un nacionalismo que no deslinda con la fuente de la explotación del hombre por el hombre: la propiedad privada sobre los medios de producción. Lo cual no implica que, cegado por una posición nihilista, desconozca los avances que representa todo proceso político de interés popular. Y en el país de Bolívar los cambios se están dando a pasos galopantes, lo cual genera condiciones para una mejor organización y empoderamiento de la clase proletaria.

Hoy en día, el llamado "proyecto bolivariano" (denominado también "Socialismo del Siglo XXI") se viene consolidando, barriendo con las formas tradicionales de hacer política dentro del sistema político venezolano. La burguesía intermediaria (a cuyo favor están plegados casi todos los medios comunicacionales) ha perdido la hegemonía frente a la burguesía nacional. Y ésta, bajo la dirección de Hugo Chávez, consolida sus aspiraciones geopolíticas de unificar a Indoamérica, y desarrollarla como potencia mundial.

Pero hay dificultades en este devenir. El plan de las "tres R" (revisión, rectificación e reimpulso revolucionario) anunciado por el PSUV no está muy claro en su sentido económico, y quedan dudas sobre si la actual crisis va a permitir seguir sustentando las políticas asistencialistas del Estado Benefactor que ha sido legitimado por el pueblo venezolano.

El pueblo llanero necesita, urgentemente, una mayor orientación y dirección por parte de sus mejores hijos. Chávez no es eterno y, si bien la gente está ahorita encandilada con sus dotes oratorias y su vocación nacionalista, las auténticas revoluciones necesitan mucho más que la elocuencia de un individuo.

Con todo, algo es muy cierto: una creciente politización de las masas es indicador de un desarrollo notable en la organización de las mismas. La politización implica la movilización social, una de las formas más elevada de la práctica social. Y la práctica social es fuente de verdad, manantial de enseñanzas para el pueblo trabajador.

14 febrero 2009

"La teta asustada" gana en Berlín: el cine criollo escala posiciones


Acabo de enterarme que, el día de hoy, la última película de la peruana Claudia Llosa (llamada, disonantemente, La teta asustada) ha ganado el premio mayor del Festival del Cine de Berlín, el "Oso de Oro". En ella (de acuerdo a la página oficial de la obra), se narra la historia de una joven que hereda los traumas del conflicto armado en el Perú, iniciado en los ochentas.

Inmediatamente, se me viene a la memoria la infame película Madeinusa (que en su momento fue objeto de mucha polémica), de la misma directora, que reflejaba en ella una mentalidad prejuiciosa y feudal, puesto que se hacía transmisora del clásico desprecio de la patronal contra las formas populares de vida (en la película se veía a una comunidad andina llena de defectos y envilecida, pero sin mencionar las causas reales de ese estado). Una calumnia parecida a la de Vidas paralelas, película de Roció Lladó, que transmite una visión sesgada de la época de la guerra interna, a favor de las fuerzas militares del Estado, y por ende encubridora de sus crímenes contra el pueblo peruano.

Como poco se consigue buscando explicaciones en cuestiones subjetivas o meramente individuales, me remito a la formación de la Llosa (pariente del inefable Escribidor, promotor de las ideas del imperio) en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima. Dudo muchísimo, por la posición de clase empresarialista que caracteriza la formación en esta universidad, que la intención de Madeinusa no haya sido la más pura y neta difamación contra el campesinado peruano, adornada y "fundamentada" con arreglos formales. Es decir, dudo que no sea un insulto más al proletariado por parte de la mediocre burguesía.

Sin embargo, la película premiada merece la mayor atención y análisis serios, toda vez que la Berlinale es el festival que, a nivel mundial, le da más importancia al contenido (sobre todo político) que a la forma. Ello implicaría, por lo menos, que la película es más persuasiva y menos farsesca que la opera prima de la directora limeña. Habría que evaluarse, por lo tanto, y con el mayor rigor, si esto no representaría solamente una sutilización de la perspectiva que los grupos de poder tienen contra la vida de las clases populares. O si tal vez constituye un giro en las maneras con que la directora aborda los conflictos sociales, hacia un enfoque más crítico, menos alienante.

Dudo de esto último. Pero habrá que esperar.



08 febrero 2009

Autobiografía intelectual. Parte II: pubertad, educación cristianizante y ciertas aproximaciones a la realidad


El desaforado y calumnioso comentario de un troll anónimo me ha suscitado (por supuesto, sin espíritu de revancha hacia la nada, que nada es) el deseo de retomar mis apuntes autobiográficos. Ha pasado ya más de un año desde que empecé a escribir al respecto.

Vuelvo a reiterar los objetivos de esta sección del blog: mi interés no se encuentra en hacer alarde de mi vida, con la finalidad de hacer un elogio de mi persona. Si ese fuera el caso, pondría maravillas sobre mi vida, cuestión que no he plasmado en ningún escrito público ni privado. Menciono cosas positivas y negativas, tratando de ser autocrítico e ir a las causas concretas de mis diversos pasos de vida. Y, a su vez, exponer mi proceso de desarrollo, desalienarme y socializar mi experiencia en servicio del pueblo. Recomienzo, pues, la tarea.

Parte II: pubertad, educación cristianizante y ciertas aproximaciones a la realidad.
Decía al final de la primera parte de esta sección que mi niñez me dejo una "primera capa de alienación que barnizaba mi ser", ya que me educaron en separar en mi mente y en mi praxis el trabajo intelectual del trabajo manual. Sin embargo, con los noventas habría de desarrollarse una década en la que nuestro país vio obstaculizado su proceso de cambios, en consonancia con las exigencias de los movimientos sociales. Fue una época traumática, donde la violencia inflingida por los agentes nacionales del imperialismo contra toda forma de protesta social dejó una huella que hasta ahora permanece en la conciencia de las masas.

Mi vida personal no fue ajena a ello. Mi pubertad la inicié con una preparación catequística para el sacramento de la primera comunión. La potencia de los mitos cristianos en el ambiente sectarizado de una parroquia de clase media -el "Nuestra Señora de la Esperanza", en la zona de Salamanca, distrito de Ate- fue muy efectiva. Me parecieron muy interesantes las historias de la Biblia, por su nivel de fantasía, y por sus contenidos moralizantes.

Pero una cosa era el aprendizaje y otra la praxis concreta en estos ambientes religiosos. En mis compañeros de formación catequética, no podía dejar reflejarse una época donde el neoliberalismo empezaba a considerarse como la solución a todos los conflictos sociales, y la promoción del "espíritu de empresa" se consideraba la panacea. Notaba en muchos niños algo que no podía procesar racionalmente, y que sólo ahora identifico como clasismo. Esas diferenciaciones (del tipo "yo tengo mucho, tú tienes poco") me parecieron absurdas. Sólo me impresionaba lo aferrado a las cosas que estaban algunos niños, algo que no encajaba con mi educación, condicionada por mi pobreza material. En ese contexto, inicié mi "segunda fase" de formación en la ideología católica.

Sin embargo, lo que considero realmente un hito en mi vida es mi aproximación a la realidad con la lectura de una famosa historieta de los años 80: El Cuy, de Juan Acevedo. Uno de mis tíos maternos -el que se hizo cargo de mi manuntención, hoy fallecido- había juntado, de manera un poco temerosa por la absurda represión del aprismo, ejemplares de el "Diario Marka" (un períodico de izquierda de los ochentas). Ahí venían esas historietas, entre otras que trataban de reflejar un poco la realidad que vivíamos en el Perú. Pero, estando en Lima, ellas no pasaron de parecerme un interesante reflejo de lo que sucedía en zonas lejanas, tan lejanas que hasta llegaba a concebir como imaginarias. La rutina de mis familiares, de pasar el día para sobrevivir, no les permitía darme nociones sobre lo que sucedía en un país tan conflictivo como el nuestro. Sólo mi tío me hablaba de transformar el mundo y eliminar las sociedades de clase, pero en un lenguaje que no entendía.

Luego vino la secundaria, época que abordaré en la próxima entrada de esta autobiografía.